Costa de Marfil 2013

costa marfil 1 2013

Puedes ver un album de fotos en 

http://retamar.com/modules/extgallery/public-album.php?id=136

y seguir las divertidas crónicas que nos mandaban desde allí el verano de 2013, en:

http://retamar.com/modules/news/index.php?storytopic=9

Pero por si acaso no lo puedes ver, adjuntamos las crónicas y algunas fotos a continuación.

Crónica cero: El primer grupo aterrizó sin novedad en Abidjan y prepara la llegada del resto de la expedición 11.06.2013

Comenzó el campo de trabajo en Costa de Marfil. A media tarde del día 10 aterrizó en Costa de Marfil el primer grupo (doce alumnos y dos profesores), con la misión de preparar la llegada del resto de la expedición, prevista para las 21:30 del día 11. Han pasado el día dedicados a situarse en la ciudad, visitar el colegio con el que llevan diez años colaborando y jugar un partido de fútbol en el Club Nieré, un centro de la Obra en Abidjan. En la imagen (de móvil), el equipo después del partido. Irán enviando sus crónicas y fotos cada día.

costa marfil 4 2013

Crónica 1 del campo de trabajo en Diangobó 14.06.2013

Empezamos la serie de crónicas en las que os contaremos lo más relevante que ocurra durante los días de este magnífico campo de trabajo. En este álbum iremos colocando las fotos que vayan llegando.

Como sabéis, el grupo se dividió en dos para el viaje y, sorprendentemente, conseguimos encontrarnos todos, con todas nuestras maletas, en Abidján treinta y tantas horas más tarde. En la larguísima noche en Estambul, algunos consiguieron entrar en las salas VIP sin tarjeta y cenaron sus buenos huevos fritos, gratis por supuesto. El resto parecíamos emigrantes sin papeles durmiendo en cualquier rincón. Noche en Abidján. Amanece el miércoles 12 que destinamos al traslado hasta el campo de trabajo.

Son nuestras primeras panorámicas del África tropical: todo es verde, hay árboles gigantescos. Los pueblos que vemos desde el autobús son como grandes mercados. Impresionante la carretera e impresionantes sus baches en el tramo final. Incluso vimos cómo un camión perdía dos ruedas delante de nosotros. Parada técnica en Abengourou para saludar al obispo. Recorremos los veinte km que nos separan de Diangobó. Empiezan las sorpresas: unos motoristas nos preceden tocando la bocina. Todo el pueblo está esperándonos vestidos con sus mejores galas: jefes, autoridades, policías, militares, más autoridades, más jefes… Y el pueblo, por supuesto. Comienzan los bailes al ritmo del tam-tam y después la obligada serie de parlamentos. La curiosidad es que el gran jefe no puede hablar en público y lo hace el portavoz en su nombre.

Paréntesis obligado: las clases de francés de Retamar funcionan muy bien. Los alumnos del Colegio que han estudiado francés, hablan francés. En esta primera ocasión, Jaime Aguirre tradujo los parlamentos oficiales, con su donaire acostumbrado.

Ya anochecido, a las seis y media, nos instalamos. Otro día os describiremos con detalle cómo es nuestro alojamiento, pero es mucho mejor de lo que esperaban los veteranos en campos de trabajo africanos. Nos cuida muy bien un equipo de señoras voluntarias: sus comidas son magníficas y abundantes. Mientras escribimos esto, estamos cenando un plato de espagueti con estofado que no se lo salta un gitano, y mucho menos nosotros.

Hoy, jueves 13, ha sido el encuentro con la realidad: hemos empezado los trabajos que tendremos que hacer, y que también os explicaremos con más detalle en posteriores crónicas. Para terminar por hoy, y sobre todo os tranquilicéis todas las madres de los aquí presentes, esto está tan bien que no os echamos demasiado de menos, por ahora. Continuará.

costa marfil 7 2013

Crónica 2: Comenzó el trabajo: cimientos en la escuela, pintura en las aulas, dispensario médico 15.06.2013

La tormenta descargó a las 5 de la mañana, nadie se enteró, pero la hemos echado de menos durante todo el día porque el calor es asfixiante y el sol aprieta como si estuviéramos en el Ecuador, que es precisamente donde estamos. Sí, algunos han visto ya las estrellas del hemisferio sur.

Hoy vamos a explicaros que el pueblo es grande –unos miles de habitantes- aunque nosotros vivimos en una especie de resort apartado. Disfrutamos de un pabellón donde duerme la mayoría, una carpa bajo la que comemos y unas instalaciones sanitarias divertidas. Dejémoslo ahí. En el centro de nuestra finca tropical hay un cobertizo lleno de señoras que son las que nos cocinan y cuidan. Como podéis imaginar, estamos todo el día colocando sillas y mesas.

El trabajo. El trabajo es duro por el calor y porque cavar tierra con pico y pala, rellenar carretillas, transportar la tierra para rellenar unos cimientos y eso durante muchas horas… pues es duro. Menos mal que hay una serie de Mazingers Z, inasequibles al cansancio: Jaime Zurita, Miguel de Lucas, Don Pedro Marcos. En esa zona, que se trata de levantar un aula, mañana empezaremos el encofrado para levantar las paredes. A todo esto, un equipo especializado, va fabricando ladrillos de cemento, cemento que también se hace de forma artesanal con palas.

Menos mal que muchos nativos trabajan codo con codo con nosotros y nos ayudan y enseñan. Aparte de que como son de una raza superior, se cansan menos y no beben nada. Eso de la bebida es todo un tema: hemos sembrado Diangobo de botellas azules de plástico. No hay niño en este pueblo que no tenga unas doscientas.

El equipo de pintura trabaja en cambio a la sombra, en el interior de las aulas de la escuela del pueblo. Los muchachos de ciencias sociales (curiosamente la mayoría está ahí), liderados por Pedro Saenz han descubierto que existen distintos tonos de blanco, lo que permite dar infinitas manos en techos ya pintados, con una sonrisa y espíritu deportivo

Hay otro equipo, compuesto por Rodrigo Juárez, que quizá sea el que más trabaja… recorriendo decenas de kilómetros diarios y haciendo miles de fotos. Ya veréis qué reportaje más impresionante nos preparará.

Los muchachos de biosanitarias están al borde del colapso. Son un grupito que desarrolla su trabajo en el dispensario local. Ha corrido la voz en el pueblo y las colas son enormes. Gracias a Dios ya había doctora en el lugar. Jhonny, Ignacio, Miguel, Pablo, Gonzalo se han especializado en pesar niños, medirlos, tomar la temperatura y detectar fraudes a la Seguridad Social.

Retamar, tenemos un problema: todo el pueblo nos pregunta qué le pasa a un tipo de color rosa, que se da pomada cada cuarto de hora. Les contestamos que no se preocupen, que es lo que tiene ser profesor de filosofía. Casi nos preocupa tanto como los gritos nocturnos de Íñigo Hernández.

costa marfil 6 2013

Tercera crónica: primer sábado en Diangobó 16.06.2013

Hoy sábado ha sido un día lleno de cosas buenas. Y eso que ayer, después de haberos enviado la crónica anterior, tuvimos la primera celebración: una tertulia musical con bebidas frescas. Lo fresco en Diangobó es un placer inmenso.

Después de levantarnos a las 07’00, desayunamos, tenemos unas charlas por grupos y a las 08’30 salimos hacia la escuela. El trabajo avanza bien y deprisa. Los del equipo de pintura han acabado de pintar todas las aulas previstas por dentro y por fuera. En la construcción hemos empezado el encofrado de la nueva aula. A media mañana hemos ampliado nuestro proyecto de trabajo: tenemos que demoler un edificio de madera que tiene tres aulas. Hoy ya ha desaparecido el techo. Construiremos más aulas.

A todo esto continúan los trabajos duros de fabricación de ladrillos, acarreo de tierra, pico y pala para sacarla…

Este cronista, que lo ve desde fuera, no puede menos que alabar el esfuerzo físico de estos chicos que lo están dando todo.

A las 13’00 paramos para comer. El cielo amenaza lluvia. Cuando las señoras empiezan a repartir la comida nos cae la primera tormenta ecuatorial de este campo de trabajo. El cielo se abre sobre nuestras cabezas. Caos, pero comemos.

La tormenta es simultánea con una visita de no sabemos muy bien qué autoridad administrativa que ha querido visitarnos con su señora (que llevaba tacones en el barro). Somos la lógica atracción y todos nos tratan con mucho cariño y deferencia.

La doctora del ‘dispensaire’ se ha autoproclamado la ‘madre’ de los que le ayudan en las consultas. Hoy estaban muy afectados porque han detectado algunos casos de malaria en niños pequeños, que venían con fiebres altas. Ellos se encargan de tomar temperaturas y de hacer el primer filtro.

Mientras algunos han querido seguir trabajando, otros han organizado el primer partido de fútbol internacional. La velocidad y la fuerza física africanas nada han podido contra la superior técnica europea.

La tarde la ha protagonizado una multitudinaria misa en el exterior de la capilla del pueblo, a la que hemos sido invitados: se trataba del bautizo de una quincena de adultos. Para nosotros ha sido la primera misa africana de verdad, llena de cantos y palmas. La verdad es que ha sido muy emocionante. La ha celebrado el vicario general de la diócesis ayudado por nuestro sacerdote, don Javier, que le ha ayudado con las confirmaciones.

Las comidas siguen siendo buenísimas y abundantes y nos respetan las lesiones.De las doscientas cajas de Fortasec, sólo faltan dos pastillas. El rey del botiquín es el Betadine y el esparadrapo para las ampollas.

Mañana domingo descansaremos: excursión a la selva, fútbol, dormir un poco más… Ya os contaremos.

Tenemos un problema con la conexión de internet que recuerda a las heroicas épocas del 055 con el módem de 9800 baudios. Por eso no estamos siendo capaces de enviar fotos. Palabra que tenemos varios paquetes de fotos reparados. A ver si ahora…

costa marfil 9 2013

Crónica 4: Descanso dominical en medio de la selva. 17.06.13

Domingo en Diangobó.Día de descanso merecido. Empezamos por levantarnos en el segundo canto del gallo, cuando ya hace un rato que hace sol. Después de desayunar en el bufet libre hemos tomado una decisión que puede cambiar nuestras vidas: excursión a la selva. Manewée Okoée, gran cazador de la tribu, nos da una serie de avisos y advertencias en anyi para no poner en peligro nuestras vidas.

Leandre las traduce al francés y Albaricoque las traduce al castellano. En anyi duran doce minutos, diez en francés y tres en castellano. El resumen: calzado fuerte, pantalón largo, sombrero y jamás, jamás, apartarnos de sus huellas.

—¿Es peligroso? —pregunta la voz trémula de Juan Espinosa.

—Ehejé —responde Manewée.

—Oui —traduce Albaricoque.

 

Manewée quiere saber quién ha interrumpido y qué ha dicho. Albaricoque no sabe traducirlo. Después de una hora de preparativos, de que los lugareños afilen los machetes y apresten sus lanzas, nos ponemos en camino. Algunos vuelven para coger su botella de agua.

Ya estamos en la selva. Nos rodean nubes de mosquitos. Avanzamos en silencio. Se oye una voz:

—Pero si miramos el suelo para seguir las huellas, no vemos el paisaje —afirma Ignacio Puig.

Árboles altísimos, lianas, palmeras, palmitos, saprofitas… La vegetación es exuberante. La humedad, total. El silencio, oprobioso, amenazante.

—Pero, ¿hay monos o algo? —quiere saber Tomás Arrufat.

No nos dejan pasar a la selva sagrada. Según Albaricoque hay que hacer ofrendas a los espíritus de los antepasados. Álvaro Ortiz-Echagüe toma nota para discutir ese particular con Don Javier. Seguro que Ignacio Echávarri se apuntará a la polémica.

Tras varias horas merodeando por esta maravilla de la naturaleza, volvemos al pollo nuestro de cada día. Nos bebemos otras doscientas botellas de agua. El esfuerzo, la tensión, el peligro han sido una dura prueba para los nervios de algunos.

La tarde ha sido más relajada: mus, colada, partido de fútbol, improvisadas tertulias en grupitos, lecturas, la lluvia de las 18’05… en fin. El calor, la humedad, el fútbol, hacen que nos duchemos varias veces al día. El sistema de ducha es interesante: uno descubre que basta con un cubo de agua para pasar los tres minutos más maravillosos del día. En la zona de las duchas, seguramente porque ahí está el agua, algunos han aprovechado para hacer la colada. Este cronista ha observado la siguiente escena:

Alumno de Retamar solo, agachado ante un cubo lleno de camisetas metidas en agua. Las observa y dice:

—Me pregunto cómo funciona una lavadora.

Nota: seguimos con una conexión patética. Es imposible enviar las fotos.

costa marfil 10 2013

Crónica 5. Algunos datos del campo de trabajo. 18.06.2013

Por la mañana, después de la charla, hemos ido a trabajar con renovado empeño después del descanso de ayer. Da gusto ver a alumnos que eran incapaces de aguantar una clase durante el curso, estar durante horas removiendo la mezcla del cemento, hacer ladrillos uno tras otro… a estas temperaturas y grado de humedad. Otros han aprendido a hacer buenas hiladas de ladrillos. Aunque algunos se han visto humillados cuando estaban retirando las vigas de madera de la antigua construcción: ha llegado un grupo de mujeres y cada una de ellas hacía sola lo que dos de nuestros rostros pálidos. Evidentemente Alberto Pérez, Rodrigo Gª Escorial, Miguel Pérez, Adolfo Lobejón y Jorge Cruz se han picado con ellas y han terminado muy pronto esa cuestión.

Trabajamos para el pueblo pero no para nosotros mismos. Alguna habitación necesitaría un campo de trabajo ella sola. Por eso los habitantes del barracón han establecido unas normas internas para que el desorden no se los coma. Mañana tendrán la gala de nominaciones estilo Gran Hermano y amenazan con expulsiones. Las normas son: maletas cerradas, no se lleva comida, no se entra con calzado de trabajo, se prohíbe el juego, hay un turno de ventilador y no se tira nada al suelo. Quizá sean los únicos que vuelvan sanos.

Vamos a daros una serie de datos sobre el campo de trabajo. No son exactos pero sí muy cercanos a la realidad porque manejamos el presupuesto.

—Llevamos bebidas 2.000 botellas de agua.

—Los litros de agua utilizada para la higiene son unos 6.000. Otros 4.000 para la elaboración del cemento.

—1.000 ladrillos hechos, a 10 kgs. cada uno, diez toneladas de tierra y cemento. Sin contar los rotos. Ya hemos colocado unos 300.

—Ya hemos roto tres palas, un pico y tres carretillas.

—Más de 50 camisetas rotas. Más de 20 guantes perdidos.

—Hemos usado 300 kgs de pintura, 345 metros de cinta de pintor, 15 metros de papel de lija.

—20 botellas de cerveza (¡sólo!).

—50 kgs de ternera (boeuf).

—30 kgs de tomate frito.

—50 kgs de cebolla en las comidas. 80 kilos de arroz, 40 de pasta, 24 botes de Nocilla (que son 12 kilos), 6 kilos de mermelada, unas 800 barras de pan. Unos 250 plátanos que aquí están riquísmos. Como las aproximadamente 90 piñas. Infinitos pollos. 12 botes de Nescafé y otros tantos de cacao y leche en polvo.

La frialdad de los datos no refleja el espíritu del campo de trabajo. Son datos. La alegría, el compañerismo, el espíritu de servicio y superación son intangibles y, de momento, insuperables.

costa marfil 2 2013

Crónica 6. Así marchan los trabajos y así son las tardes en Diangobó 19.06.2013

Las obras del nuevo edificio avanzan muy deprisa. Todo el trabajo va muy bien a pesar del calor y el cansancio. Tenemos que ir ganando terreno a los masons, obreros que, poco a poco, se van fiando de nosotros y nos permiten trabajos especializados como la colocación de ladrillos, fabricación de las estructuras metálicas para las futuras vigas… Algunos se han especializado en imitar a las nativas y pretenden llevar los cubos de agua encima de la cabeza, como Jacobo Gich y Manuel Alesanco, Juan Ruiz Toribio, Johnny… pero no; les falta músculo en el cuello.

La eterna fabricación de ladrillos ya no guarda secretos para nosotros. Dominamos la mezcla perfecta, la colocación… es como hacer castillitos en la arena de la playa. El equipo de pintura, liderado por Pedro Saenz ha lijado todos los suelos de las aulas que se pintaron.

No os hemos contado todavía las tardes, cuando volvemos de trabajar. A las cinco de la tarde volvemos al cuartel general y nos duchamos sin prisa. Lo siguiente es la Misa a las seis y media. Don Enrique Parada puede estar contento: ha conseguido que los alumnos mayores de Retamar (ex alumnos ya) canten en Misa y sin que se lo diga nadie. Ya hemos cantado La barca dos veces, Cerca de ti, Señor, la del ofertorio, Ven con nosotros a caminar… El hit parade de momento es escaso, pero ya lo ampliaremos.

Después de la Misa hay un tiempo elástico hasta que las señoras nos sirven la cena. En ese ínterin unos juegan al mus, otros aprovechan para leer, se montan improvisadas tertulias en las que se habla y discute –esto último sobre todo– de cualquier tema imaginable.

Después de la cena, relajada y amable, calma y sosegada, distendida y tal, rezamos el Rosario. Esto del Rosario tiene su qué. Hay tortas por dirigir y ofrecer en voz alta cada misterio, igualito igualito que cuando estaban en 6º de Primaria. Las intenciones… bueno. Los padres, las familias, la Selectividad, el Papa…

Estamos teniendo unas tertulias nocturnas, que para ser casi setenta no están nada mal. Se canta, se cuentan las anécdotas del día, se lee la crónica diaria… e Íñigo Goenaga grita.

Los desajustes fisiológicos han remitido del todo. Las tripas vuelven a su cauce. Un día más en Diangobó. ¡Y hemos conseguido enviar fotos!

costa marfil 11 2013

Crónica 7. Johnny con un cubo en la cabeza y otras aventuras en la selva. 20.06.2013

Día intenso el de hoy. Lo más importante es que Álvaro Wesolowski cumple 18 años en África. Ha sido cantado y celebrado convenientemente. Dentro de unos minutos empezamos un festival dedicado a él. La segunda noticia es que gracias a que don Javier ha ido a Abengourou con nuestros amigos de Abidján, hemos podido enviaros muchísimas fotos.

Hay quejas de que salen pocos nombres propios en estas crónicas. Pues bien, pasamos al ataque: Alfonso Masoliver se ha autoproclamado jefe de cemento; los que trabajaban haciendo montones siguen preguntándose dónde estaba. Juan Ortiz ha trabajado esta tarde porque se ha confundido de camino: en lugar de ir a su habitación, se ha ido al trabajo. Álvaro Gil, Don Pedro, Pablo Beamonte y Álvaro Ortiz-Echagüe han adoptado la moda local y se han presentado a comer en chanclas. Unos cuantos valientes como Miguel de Lucas y Adolfo Lobejón se han subido a la estructura para echar cemento en las vigas horizontales. Un trabajo de altura.

También ha sido hoy el cumpleaños de Leone, la jefa de las cocineras.Le hemos regalado un diploma primorosamente decorado por Manuel Alesanco mientras le cantábamos el joieaux aniversaire.

Por la tarde hemos tenido que quedarnos a trabajar dos horas más, hasta las 19:00, porque no podíamos dejar el cemento hecho. Don Luis, al grito de “¡Esta tarde haremos historia!” ha dirigido a los más recios de este campo: Javier López-Jurado, Tote Gomá, José Mª Argüello, Carlos Mora, Ignacio Puig, Ignacio Guitard, Alfonso de Borbón, Tomás Arrufat, Íñigo Medina, Pedro Corazón, Álvaro Gracia, Jesús Gallego, Jaime Zurita, Jacobo Gich.

Y no os lo perdáis: hoy, 19 de junio, Rodrigo Juárez ha dejado la máquina de fotos y ha trabajado físicamente.

Ignacio Iber va a soñar con la ferralla porque lleva dos días haciendo separadores de armaduras para los forjados. Menos mal que contaba con la ayuda, compañía y conversación de Rodrigo García Escorial. El equipo lo completan Pablo Orte, Ignacio Martínez Menárguez y Carlos Castor Irisarri.

Álvaro Rodríguez, Diego Larena, Felipe España, Edu González Besada, Alfonso Sanz, Marcos González, Juan Espinosa, Carlos de Benito, Pedro Saenz y Juan Fernández Mellado han empezado a pintar los pupitres del llamado ‘color fortasec’. Han terminado de pintar aulas y de lijar suelos.

Don Jesús, Juan Fernández Mellado e Íñigo Hernández y otros compañeros de fatigas han vivido una escena de color local: observan a unos lugareños que se introducían en un profundo maizal con un cerdo presto a la matanza. El cerdo chillaba como lo que era. Los hombres blancos pensaban que era un cebo porque se habían internado demasiado en la maleza. Sonaba a emboscada cuando perdieron la pista de los locales. Al final toda la emoción se disuelve: lo único que hacían era devolver al animalito a su chiquero.

La lluvia nos ha sorprendido hoy durante el trabajo de la tarde. Ha sido de agradecer porque ha refrescado la temperatura. No pocos han seguido trabajando como si nada. Recios nuestros chicos. Lástima que Johnny, que se vio sorprendido por la lluvia cuando estaba solo volviendo de acarrear agua, volvió corriendo con un cubo en la cabeza… para no mojarse. Con la lluvia y el cemento, quizá haya sido el día en que más hemos disfrutado de la ducha de la tarde.

Luis Fragío es el jefe de la obra, pero si hay algo que todos tenemos muy claro es que, también aquí, a dos mil kilómetros, quien realmente manda es Don Manuel Gallud.

costa marfil 5 2013

Crónica 9. De cómo la crónica 8 no llegó y el mensaje de los nativos en una pizarra. 23.06.2013

La crónica número 8 no ha llegado. Dificultades con las comunicaciones… Aquí va la número 9.

Anoche vinieron los jóvenes del pueblo a cantar y a bailar para nosotros. La verdad es que al principio nos quedamos sin palabras, un tanto estupefactos, ante la capacidad de gritar y bailar de forma incomprensible para nosotros al ritmo de un tambor y unos gritos de guerra. El primero en romper el fuego y que desató el entusiasmo de las filas patrias, fue Don Pedro Marcos, que salió a bailar con ellos. A partir de ahí… Pues bueno, podemos definirlo como un episodio de mezcla de culturas. Nosotros perpetramos la macarena y la bamba. Lo de ellos lo dejamos en inenarrable. Pero sin la menor duda, el rey de la noche fue Jorge Cruz con un baile a lo Jackson que nos dejó atónitos, asombrados, patidifusos, orgullosos de la raza blanca.

El día de hoy tiene dos focos de atención; por un lado, la emoción típica de conocer las notas de Selectividad y, por otro, el doble cumpleaños: Íñigo Medina y Javier López Jurado. También es el santo de Don Luis, nuestro jefe de obras. Dentro de un rato, después de la cena y del rosario, les celebraremos convenientemente con un festival estupendo. La pregunta es si Álvaro Rodríguez seguirá traficando con jamón de Los Norteños esta noche.

En el capítulo de las obras y del trabajo, la verdad es que impresiona cómo crece el nuevo edificio de aulas y cómo nuestros muchachos aprenden trabajos especializados de albañilería como enfoscar paredes, realizar distintos tipos de hormigón y de cemento, etc. Incluso alguno como Gonzalo López Médel rompe ladrillos con el hombro. Si el nuevo oratorio de Retamar se retrasa o algo, aquí hay una cuadrilla de obreros especializados que pueden echar una mano. Excepto Ignacio Iber, a quien se le cae el cemento porque no se sostiene en la vertical. Rodrigo García Escorial se ha erigido en campeón de encofrados con su amigo Albaricoque. Los obreros le temen (a Rodrigo).

El equipo de pintura sigue en ello. Nos estamos planteando si pintar los bancos de la iglesia provisional que usamos para la Misa.

Hoy, Ignacio Puig no ha hecho más de 15 preguntas ni ha discutido sólo por discutir; Íñigo Goenaga no ha gritado más de 4 veces, y está ocurriendo un fenómeno inaudito: el ajedrez está ganando terreno al mus, que ha dejado de ser una obsesión para pasar a ser algo anecdótico y residual. Ignacio Díez de Rivera sigue invicto y hasta gana partidas sin mirar el tablero, a ciegas. La otra afición pujante es la talla de tótems animistas y paganos. Consiste en coger un trozo de madera, estar todo el día tallándolo, cortarse los dedos, y colgárselo del cuello. El culpable no se sabe si es Adolfo Lobejón o Álvaro Ortiz Echagüe. Don Luis los requisa porque si no, alguno, en lugar de trabajar, pondrá un puesto de artesanía.

Diego Martínez sigue trabajando, mientras Diego Larena se pone moreno. Luis Salcedo y Jaime Aguirre han realizado su tradicional visita para ver cómo van las obras. Alfonso Sanz ha conseguido pintar un pupitre mientras Edu Besada se da cuenta de que la pala no es lo suyo. Miguel Tuñón y el resto de los biosanitarios han cambiado el termómetro por

la siesta y el buen vivir, pero dan ambiente. Johnny ha acabado con todas las cremas del botiquín sin preguntar para qué sirven. No se sabe cómo lo hace, pero Javier López Jurado sigue siendo el primero en las colas de la comida. Los obreros flipan con las crocks de Molli que vienen a ser como las de Frank de la Jungla. Se está imponiendo la mollimoda en África.

Una anécdota bonita que acaban de contarme: al entrar esta mañana en una de las aulas para sacar pupitres y pintarlos, hemos visto el siguiente mensaje escrito en la pizarra: “EL POBLADO OS AGRADECE DE TODO CORAZÓN Y ESTÁN MUY CONTENTOS DE LAS OBRAS REALIZADAS POR LOS ESPAÑOLES. ¡QUE DIOS OS BENDIGA! VAYAN CON DIOS”.

costa marfil 12 2013

Crónica 10. El cumpleaños de don Juan Navalpotro y el gazpacho en medio de África 23.06.2013

El festival de anoche para celebrar a Íñigo Medina y Javier López Jurado fue muy bueno. No son palabras huecas. La calidad artística de los que actuaron tiñó la noche africana de melodías, acordes y risas. Bajo la misma luna casi llena que podéis ver en Madrid, nosotros oíamos las delicadas notas de Miguel de Lucas, las voces acompasadas de Don Jesús y Johnny, la recia voz de Miguel Esteban… Tote imitó profesores y situaciones de estos años en el colegio entre las carcajadas del público. Perico Saenz hizo un número de magia que nos dejó con la boca abierta.

Esta noche tendremos otro festival para celebrar a Don Juan. Será difícil superarse…

Capítulo obras. Hay que citar a Thor en la sombra, el hombre del martillo, el que trabaja por tres haciendo el ruido de trescientos: Ignacio Vázquez. Además, quince superhombres han levantado las estructuras de madera que soportarán el tejado. Ha habido que levantarlas a pulso como si se tratara de pasos de Semana Santa. Gonzalo López-Médel (que hoy ha relacionado la dureza de la armazón con su cabeza) ha hecho la asociación enseguida y animaba el alzado con gritos de capataz de nazarenos. Hemos pintado hoy la friolera de 60 bancos liderados por Miguel Tuñón. Fernando Álvarez de Toledo, Jesús Gallego, Rodrigo Gª-Escorial, Alberto Pérez Ullivarri… que tienen más pintura en las camisetas que la que hay en los bancos.

Hemos terminado el enfoscado de las paredes. Se han encargado de eso: Carlos Irisarri, Ignacio Iber, Adolfo Lobejón, Miguel Esteban, Don Pedro, Pablo Orte… El ambiente de compañerismo y alegre camaradería entre los ‘masons’ y nuestros muchachos ha hecho que hoy bailaran juntos el waka waka, por iniciativa de los señores Fernández Mellado y Lobejón. Eduardo Rodrigo y José María Argüello no han resistido la tentación. Tantos días trabajando entre pizarras sin escribir nada… Hoy han dibujado un gran mapamundi en donde ha quedado muy claro dónde están las potencias mundiales: Costa de Marfil y España.

Nos esperaba una sorpresa al llegar a comer: había gazpacho. Los cocineros han sido Miguel Esteban, Diego Larena Íñigo Medina, Álvaro Rodríguez, e Ignacio Martínez Menárguez –que ha salido a las 14.00 hacia Abidjan, porque vuela esta noche de regreso-. Este gazpacho del 22 de junio ya es una tradición del equipo de profesores que solemos atender esta actividad. Don Juan Navalpotro ha vuelto a celebrar su cumpleaños en África con un gazpacho fresquito. Estaba bueno… A las señoras que nos cocinan no les ha parecido mal aunque nos miraban mientras lo hacíamos con cierto escepticismo.

No es baladí afirmar que se acerca el final. Nos quedan pocas jornadas de trabajo y hay mucho que hacer todavía. No comentaremos por pudor el afeitado de Don Luis, ni las chanclas con calcetines que se están imponiendo. Tampoco hablaremos de las increíbles y surrealistas conversaciones que se suscitan en los descansos o en los ratos de espera para las comidas. Amén de agradables suelen ser sorprendentes, como pueden afirmarlo Molli –que saca el tema- o Alfonso Masoliver –que lo ilustra con imágenes-. El tema de hoy se soslaya. Los profesores nos hemos hecho una foto de la que haremos dos copias: una para el despacho de 2º y la otra para el Despacho de Don Manuel. Ya le hemos explicado al jefe del poblado que su igual no ha venido con nosotros.

costa marfil 13 2013

Crónica 11. El “postureo” en África y el descanso dominical 24.06.2013

El título de hoy es una de esas palabras que utilizan los jóvenes de hoy, como ‘mazo’, ‘en plan’ y tantas otras. ‘Postureo’ viene a significar todo el conjunto de actitudes, la imagen que se quiere dar, y que tiende a la superficialidad… Pero si lo consideramos etimológicamente, derivado de ‘postura’, hoy queremos hablar de los actos oficiales que los estudiantes de Retamar no ven, pero que ocurren muchos días. Para los africanos hay aspectos de la vida muy solemnes e importantes para ellos, y que nosotros solucionaríamos en tres minutos. Pues no. Hoy hemos podido ver dos de esas situaciones.

La primera, en la Misa dominical: nos habían guardado los mejores sitios, somos sus invitados, nos observan. Y es importante cómo sonreímos o cómo vestimos. A veces lo olvidamos o somos poco sensibles. Esta tarde –sin avisar, claro- han aparecido 9 notables para entregarnos solemnemente dos cabras y tres pollos. Eso implica que llegan, que se sientan en silencio y esperan hasta que han aparecido Don Juan y Don Sergio. Saludos formales, parlamentos, manifestación de afectos, más palabras… Todos ellos con sus mejores chanclas doradas o plateadas, dicho sea sin la menor ironía. Pues esas escenas son muy frecuentes. Y las cabras ahí están, atadas a un árbol, esperando la barbacoa.

Por otra parte, ha sido día de descanso. La mañana se nos ha ido en el desayuno, la Misa africana, larga pero muy amena, llena de canciones en anyi, con algo que sonaba como Yesé ñañá momokayé. Después, los que han querido han ido de excursión en autobús a la selva y a la piscifactoría del jefe del poblado. La selva era más selva que la del domingo pasado, luego ha habido que abrirse camino a base de machete entre los maizales precedidos de cinco lugareños. Al llegar a los peces, como no había cañas para pescar, mientras las fabricaban, don Pedro, Miguel Esteban, Íñigo Hernández, Álvaro Ortiz y José Mª Iniesta se han metido en el lago a hacer el ganso. Fabricados los cinco útiles de pesca, hemos conseguido 15 capturas, que nos hemos traído (como si no tuviéramos suficiente pescado después de un curso en Retamar). En una de las grandes balsas, uno de los peces ha roto la caña.

Ha habido una expedición a recolectar cocos. Increíble cómo un nativo se subía sin más a una palmera de miles de metros sin más y arrojaba los frutos. Al volver, nos hemos comido y bebido los cocos mientras esperábamos la comida. Don Sergio, con la continua preocupación por la higiene y la salubridad pública, ha echado un chorrito de ron en uno de ellos, por aquello de la desinfección.

La tarde la hemos dedicado a jugar a fútbol (hasta don Javier se ha atrevido a desafiar los cuarenta grados de temperatura), hacer coladas, leer… Y a los afeitados. Algunos como Alfonso Masoliver y Jaime Aguirre se han rasurado por primera vez en África –gracias a Dios- bajo la supervisión de Ignacio Vázquez, que era el que sabía.

No os hemos contado el festival de anoche para celebrar a Don Juan. Impresionante, como todos hasta ahora. La verdad es que estamos rodeados de talento. Pedro Saenz volvió a realizar un gran número de magia; Ignacio Echávarri demostró su agudeza terminando de disparar con mucha gracia a cada uno de los presentes; Don Pedro y Don Luis cantaron con José Mª Iniesta y Pablo Orte; Don Jesús tocó una canción con Johnny; Miguel de Lucas, Carlos Mora (estos dos se prodigan poco, pero cuando cantan lo hacen muy bien). Hubo un número de enanitos que nos hizo reír a carcajadas, protagonizado por Álvaro Rodríguez, Carlos de Benito, Diego Larena y José Mª Iniesta, que como siempre fue el presentador.

costa marfil 31 2013

Última crónica desde Diangobó y las impresiones de cada uno en una frase: ¡vale la pena! 26.06.2013

Probablemente sea ésta la última crónica desde Diangobó, porque mañana martes a estas horas de la cena, estaremos en pleno festival de despedida y será difícil escribirla. Mañana también será el último día de trabajo. Un trabajo que hoy ha tenido sus más y sus menos por la falta de material. Es verdad que hemos hecho mucho más de lo previsto al principio, pero nos habría gustado terminarlo del todo. A ver si superamos las dificultades originadas por la falta de material y terminamos lo máximo posible.

Se han pintado dos centenares de pupitres, dos edificios, se ha demolido un viejo aulario de madera y hemos levantado uno nuevo de obra para el que se han fabricado miles de kilos de cemento, miles de ladrillos… y todo a mano, artesanalmente. Los obreros locales han acabado siendo compañeros de trabajo y también lo han hecho muy bien. Hemos aprendido mucho de ellos.

Hay que rendir un homenaje a todos aquellos que han acarreado agua desde el pozo hasta la obra, un trabajo anónimo, durísimo y poco valorado, pero fundamental para el desarrollo de las obras.

Resumen en una frase de estos días:

—Ignacio Diez de Rivera: a partir de este campo de trabajo miraré mi ducha con otros ojos.

—Álvaro Gracia de la Rica: ¡Qué no daría por una hormigonera!

—Tomás Arrufat: vine siendo uno y me voy siendo otro mucho mejor.

—Juan Espinosa: vini, vidi, vici.

—Pedro Corazón: olvidarte de occidente cada mañana.

—Miguel Esteban: no tengo palabras, pero compondré una canción.

—José María Iniesta: Reciedumbre y caridad además de momentos increíbles.

—Pepe Guinea: aprenderé a vivir con lo mínimo. En una palabra: sencillez.

—Rodrigo Juárez: Creo que si todas las personas tuviesen esta experiencia el mundo cambiaría.

—Jacobo Gich: Estamos haciendo historia.

—Javier López-Jurado: Uno aprende a desprenderse de lo supérfluo: se puede vivir sin móvil.

—Nacho Guitard: Retamar, Cote D’Ivoire, la leyenda renace.

—Edu Rodrigo: Sonreír es muy fácil.

—Rodrigo García-Escorial: Descubriendo a los demás.

—Fernando Álvarez de Toledo: Una experiencia muy onírica.

—Carlos Irisarri: Ya sé hablar anyi: Çementoou!!

—Jorge Cruz: He quedado sorprendido por la alegría tan contagiosa de los lugareños.

—Felipe España (Una): No seré más feliz por tener, sino por no necesitar.

—Manuel Alesanco: Aquí todo se basa en la música, y eso me encanta.

—Toté Gomá: Quizá su necesidad haya alumbrado la mía.

—Carlos Mora: Volveremos más santos, más alegres y más trabajadores. O no. Pero volveremos.

—Alfonso Sanz: La historia la escriben los vencedores. Yo he vencido.

—Diego Larena: Las batallas las ganan los soldados cansados. Y yo estoy exhausto.

—Diego Martínez: La felicidad la hacen las cosas pequeñas.

—Iñigo Medina: Me fui vacío y vuelvo lleno.

—Jaime Zurita: He aprendido lo que es trabajar como un negro.

—Miguel Pérez: No te das cuenta de lo que tienes hasta que dejas de tenerlo.

—Pedro Saenz: Lijar y pintar, todo es empezar.

—Jesús Gallego: La mejor manera de despedirme del Colegio.

—Eduardo González-Besada: Broche genial a doce años en Retamar.

—D. Jesús Baiget: África: el lugar en que me he despertado dos veces.

—Alfonso Masoliver: África es un mundo diferente y mejor que el mío.

—Álvaro Gil: Realmente los sueños pueden hacerse realidad.

—Íñigo Hernández: No es lo mismo ser un grupo de personas que un equipo.

—Marcos González: Si luchas, puedes perder; si no luchas, estás perdido.

—Adolfo Lobejón: Tanto con tan poco.

—Íñigo Goenaga: Cómo nos gusta lo que nos encanta, top.

—José Mª Argüello: Lo mejor para el final: última gran clase en Retamar.

—Miguel Tuñón: El poder conlleva la responsabilidad.

—Juan Ortiz: Gran país, mejores personas.

—Pablo Orte: La nada es todo.

—Álvaro Ortiz-Echagüe: Ganarse la sonrisa de un niño negrito, un recuerdo inolvidable.

—Ignacio Iber: Con la maleta vacía, me voy con más de lo que traía.

—Luis Salcedo: Descansamos trabajando.

—Juan Fernández-Mellado: Trabajando el futuro.

—Ignacio Vázquez: Necesitamos mucho menos de lo que tenemos.

—Ignacio Echávarri: No hay metas imposibles sino hombres pequeños, estamos haciendo algo grande.

—Alfonso de Borbón: El hombre no sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta.

—Gonzalo López-Medel: La constancia y el trabajo en equipo son las claves del éxito.

—Jose Joaquin Mollinedo: Aquí me he encontrado que cuanto menos se tiene más feliz se es.

—Álvaro Rodríguez: Órdago a Costa de Marfil.

—Ignacio Puig: La felicidad la hacen pequeñas cosas.

—Emilio Leal: Djangobo. Vivir más con menos.

—Jaime Hervás: Que tu objetivo no se achique ante grandes dificultades.

—Alberto Pérez-Ullivarri: Simplemente… ÁFRICA, diferente.

—Carlos Benito: Desayunar arroz, comer arroz y cenar arroz, esto es África.

—Jaime Aguirre: Vinimos unos, volvemos otros.

—Miguel de Lucas: Qué poco hace falta para ser feliz.

—Johnny Chart: En dos palabras: impresiones constantes.

—Juan Ruiz: #estoesÁfrica#estoesRetamar#estoeslaXLIPromoción

—D.Pedro: El campo de trabajo, un encuentro con uno mismo.

—D.Juan: con este equipo, desde Djangobo al fin del mundo.

—D.Luis: vinimos a pintar un edificio y pintamos dos (con sus 120 pupitres). A construir un aula y construimos dos. Así somos, así nos han enseñado.

—D.Sergio: Vale la pena.

costa marfil 8 2013



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