Voluntariado familiar

El voluntariado familiar es un plan solidario que consiste en dedicar la mañana de dos sábados al trimestre (de 10:30h a 13:30h) para hacer en familia salidas solidarias de carácter lúdico con niños con discapacidad. En total en el curso se hacen 5 salidas, nunca puente ni vacación.Estos niños (de edades entre 3 y 12 años) tienen discapacidades psíquicas y a veces también físicas, y sus familias no disponen ni de recursos ni de tiempo de ocio que puedan dedicar.

En casi todos los casos sus salidas se reducen a ir “de casa al colegio”. Cada familia voluntaria, los sábados elegidos por ella, se le asigna un niño al que recogen en su casa y lo llevan a la actividad preparada por la ONG para ese día, junto con todo el grupo de familias del colegio donde comparten y disfrutan de un rato de ocio: un museo, un parque, una ludoteca, un taller de magia, etc.

Transcribimos dos testimonios de familias voluntarias:

Familia García Sanz

“El voluntariado familiar ha entrado en nuestra familia como una novedad, una novedad que nos aporta a nosotros y sobre todo a nuestros hijos el saber que existen niños con dificultades, con una suerte distinta a la nuestra.

Rápidamente cogimos cariño a Óscar,un niño de 12 años con autismo. Ha sido nuestra primera experiencia y animamos a todas las familias a este voluntariado familiar que tan bien organiza la Fundación Desarrollo y Asistencia. Es muy bonito iniciar a nuestros hijos en el servicio a los demás.

Desde ese día, Óscar y su familia ha entrado en nuestra vida en nuestras oraciones y cada día nuestros hijos piden por él en su oración de la mañana.

Muchas gracias por todo”.

Ángel y Cristina

 

Familia Lago Pavía

“El voluntariado familiar que hacemos con el Colegio es una grandísima experiencia para nuestros hijos y, especialmente, para nosotros. La realidad de niños como Alfonso y la situación que afrontan sus familias “despiertan nuestra conciencia” —como nos ha exhortado el Papa en este año de la Misericordia—, generando un sentimiento de ayuda y solidaridad hacia el prójimo que en la familia nos es de grandísima ayuda.

Es impactante la alegría de los niños, aun cuando como Alfonso, sufren autismo, y cómo los “pequeños” voluntarios de nuestras familias acompañan, juegan y ayudan a Alfonso y sus amigos con gran naturalidad y cariño”.

Desayunos solidarios

El pasado 28 de noviembre un grupo de “Montañeros” participamos en un “Desayuno solidario”, actividad que consiste en dar un café, unos bollos y algunas mantas a los pobres de las calles de Madrid.

En las calles encontramos todo tipo de personas que tenían en común el hecho de ser —más o menos— felices aun estando en la calle y ser agradecidos. Es más, hubo un hombre que tenía teléfono móvil y nos dijo que él antes tenía mucho dinero y que se pasaba el día viajando —nos enseñó fotos de sus viajes—; solo intentaba ser feliz con las cosas materia-
les pero no lo había conseguido y, ahora, en la calle, era más feliz sin apenas nada material.

El desayuno solidario me enseñó mucho sobre las cosas materiales: no dan la felicidad y la gente que menos tiene es la gente más generosa, pues a una persona le ofrecimos un café nos dijo que le encantaría tomarlo pero, como ese día él ya iba a comer en un comedor social, ese café le vendría mejor a alguna otra persona.

Javier Reina Diez de Rivera (2º de ESO F)

 

Esta actividad en la que hemos participado varios compañeros de Retamar, ha sido increíble. Algo inesperado que me ha impactado mucho. De esos momentos que nunca olvidaré. Primero fuimos a Neveros, el Club juvenil al que vamos muchos alumnos de mi clase. Después de ver un vídeo explicativo del los desayunos solidarios, nos fuimos a diferentes partes del centro de Madrid. El simple echo de repartir los planos, ya fue divertido, imaginaos el resto del plan.

En una de las calles que recorrimos, nos encontramos al primer hombre que atenderíamos. Era una persona mayor, más buena que el pan. Estuvimos hablando con él y nos contó la historia de su vida, fue un primer contacto que a todos nos dejó “tocados”. Nos habló de lo difícil que es vivir en un mundo pobre y antes de despedirnos, compartimos con él, alguno de los alimentos que llevábamos. Por supuesto, muy agradecido con todos.

Cuando doblamos la esquina, nos encontramos de frente con otro hombre, cuya edad era algo menos que la del primer hombre que atendimos. Me fijé que este pobre no se despegaba de un cartel donde estaba escrito entre faltas de ortografía “Tengo tres hijos y 42 años, por favor ayúdenme a sacarlos adelante”. No recuerdo muy bien sus rasgos físicos, pues apenas se le veía la cara entre la barba y el gorro que llevaba para taparse del frío de la capital.

La verdad es que ver cómo ellos se alegran tanto, sólo por un mísero café y un par de magdalenas, es, es, es…lo siento, pero, no encuentro palabras para describirlo.

Sin duda, es algo muy satisfactorio, donde todos terminamos muy contentos. Con este plan, todos aprendemos a ser más agradecidos y a no quejarnos cuando algo no sale como queremos o como nos gustaría.

Gonzalo Echávarri Toda (5º de Primaria F)

 

Yo, Ramón, era un hombre que tenía de todo. Vivía con unas comodidades difíciles de alcanzar. Como nunca pasaba apuros económicos, malgastaba mi dinero en tonterías y gastos innecesarios.

A día de hoy, me vida ha cambiado drásticamente. Vivo en la calle. Soy una persona mayor y sufro varias enfermedades a causa de la falta de higiene.

Un día, a las 6 de la mañana, una señora joven estuvo repartiendo cartas a todos los mendigos. Incluso a mi. Yo intenté explicarle con gestos que no sabía leer. Ella,amablemente, lo hizo por mí. Si no recuerdo mal, la carta decía algo así: “Estimados amigos, llamamos desde el Club Juvenil Neveros. Les queremos confirmar que en unosdías tendremos un desayuno solidario, como todos los años, en Madrid. Les avisamos para que aprovechen ese rato para estar con los niños que les visitarán. Sin duda, sus testimonios pueden hacer mucho bien a todos ellos.

Cuatro horas después de que me leyeran la carta, no pude volver a dormir, estaba muy nervioso porque vinieran a visitarnos. Ahora ya son las 10.15 am y sigo esperando a que lleguen. A lo lejos veo un padre con su hijo, que se acercan a hacer compañía a una mujer. Pasado un rato, se empezaron a acercar a mi. Empecé a peinarme con las manos. Ellos me miraron y yo sonreí profundamente.

—Hola, ¿cómo se llama? —me preguntaron.

—Yo pensé: “no puede ser”.

Se dieron cuenta de que no tenía habla. Les hice gestos de que estaba mudo, y lo comprendieron al instante. Hice una “R” en el aire, pero no lo entendieron. De pronto, vi una ratoncillo caminando por la acera y rápidamente le señalé con el dedo.

—¿Ratón? Usted no puede llamarse así.

—¡Ah! Ramón, contestó otro.

Moví la cabeza de arriba abajo asintiendo. Ellos continuaron contándome historias y después de un rato me dieron un buen desayuno: croissants, chocolate, galletas, café. Me encantó. Lo más triste, como suele ocurrir, fue la despedida. Y pensé ¡qué amables! Se levantaron pronto y madrugaron para hacer- nos compañía. ¡Qué gran ejemplo!

Álvaro Osorio de Rebellón (5º de Primaria F)

Lanzamiento de dos clubes juveniles: Haifa y Nazaret

Recientemente en la Asociación Ein Gihon hemos comenzado las actividades de dos clubes juveniles, uno en la localidad de Haifa y otro en Nazaret (donde ya había habido actividad de club hace años y ahora se ha podido retomar).

La actividad de los clubes juveniles es especialmente importante en Israel. La población cristiana tiende a emigrar por distintos motivos y los clubes proporcionan una formación con la que crecen en virtudes, y que más adelante les permitirá competir en la universidad y en el mercado laboral y permanecer en el país. Con esto se pretende ayudar a cubrir una de las necesidades más urgentes entre los cristianos aquí: formar líderes que puedan inspirar a otros para levantar el nivel humano y económico de esta minoría social,que tengan al mismo tiempo un marcado espíritu de servicio.

Por otro lado en los clubes también se busca que haya convivencia entre chicos de distintas religiones para que desde pequeños aprendan a comprenderse.

Lo que necesitamos ahora es llegar a mucha más gente y para eso queremos realizar actividades de mayor nivel, contando con voluntarios expertos en distintas áreas y realizando convivencias.

Con el programa Big Picture queremos ayudar a que los bachilleres ganen en distintas capacidades. En la edición de este año nos hemos centrado en desarrollar su pensamiento crítico y en mejorar su habilidad para hablar en público. Los monitores vendrán desde Jerusalén (a 150 km) a echarnos una mano. Las reuniones serán cada quince días y en ellas habrá una charla de virtudes, una sesión práctica de hablar en público y una discusión – debate entre todos sobre un tema de actualidad.

Presupuesto total: 3.500 euros

Parroquia de San Juan Bautista (Pushkin, San Petersburgo)

Desde hace siete años, tres sacerdotes españoles atienden la Parroquia de San Juan Bautista en Pushkin, uno de los municipios de la Federación de San Petersburgo, que tiene en total 6 millones de habitantes.

Hay en la zona 150.000 católicos (cifra estimada), pero a muchos de ellos no se les conoce todavía. Para llegar a más gente, los sacerdotes de la Parroquia de San Juan Bautista están llevando a cabo ambiciosos proyectos de ayuda social y asistencial en toda la zona, como modo de aliviar en parte las necesidades de una población muy desigual y también para darse a conocer.

Entre estas actividades se pueden señalar las siguientes: creación de una unidad de Cáritas Parroquial para atender a los más de 200.000 pobres y sin hogar; atención de dos comedores de caridad; creación de una asociación parroquial para la atención de enfermos; programas de atención a drogadictos y alcohólicos.

Para llevar a cabo todas estas actividades,la parroquia ha tenido que ampliar sus instalaciones materiales, restaurando parte de los locales parroquiales y comprando pequeños locales en otras zonas de la ciudad, que también necesitan muchas reparaciones.

Todos estos trabajos se están llevando a cabo por voluntarios, especialmente en los campos de trabajo que en verano organiza Retamar para alumnos de Bachillerato. En el de 2016 se llevará a cabo la tarea de desescombro y acondicionamiento de todos los sótanos de la parroquia, que fueron un búnker –primero alemán y posteriormente soviético– de comunicaciones. Para todos estos trabajos, el presupuesto aproximado es de 12.000 euros para el alojamiento y la manutención de los voluntarios y de 4.000 euros para materiales de construcción y herramientas. De esa cantidad, 16.000 € los aportarán los propios voluntarios –y donativos gestionados por ellos– y el resto, unos 5.000 euros, debieran conseguirse en la próxima campaña de Retamar.

Proyecto de Komati Foundation en Barkly East

Barkly East es un pueblo pequeño en una zona cercana a las montañas que separan Sudáfrica de Lesotho en la zona suroeste de la frontera. Está a unos 700km de Johannesburgo. El nivel de desempleo es cercano al 50% (en algunos suburbios, cerca del 80%). Un porcentaje alto de la población padece HIV.

Komati Foundation (www.komati.org) ha establecido contactos con los responsables de desarrollo de gobierno local (Municipality of Joe Gqabi district).

En 2015 se hizo el tercer campo de trabajo organizado a través de Brookside Study Center, residencia universitaria gestionada por Komati Foundation: se ha colaborado con la ONG local Khaya Lokukhanya (House of Light. http://www.thusananga.org/ouractivities.htm) Foster Home, que gestiona un orfanato con 20 niños y cuyas instalaciones requieren cada año reparaciones y pintura. Además de esto, los voluntarios celebraron el fin del año con los huérfanos con una fiesta en la que se repartieron pequeños regalos y material escolar. Se pintó también el exterior de la Iglesia de la ciudad.

Se prevé hacer otro campo de trabajo en diciembre de 2016. Unas 40 personas se pueden ver directamente beneficiadas en cada campo de trabajo. Habrá un máximo de 20 voluntarios en cada campo de trabajo entre universitarios y alumnos de últimos años de High School. En 2015 hubo 9 voluntarios.

Presupuesto para 2016. Total: 5.400 euros

 

Cuatro proyectos de 2016 en Kenia

Hemos identificado cuatro proyectos que queremos ayudar este año. El primero es un centro de acogida para niños de la calle en Nairobi. Los otros tres son dos colegios de Primaria y uno de Secundaria para chicas.

Kwetu- Nuestra Casa de Paz (Nairobi)

Kwetu-Nuestra Casa de Paz es un centro de rehabilitación para niños de la calle. Son de entre 6 y 15 años cuando entran. Se les ayuda a volver al colegio y volver a sus familias si es posible. Cada año acogen a niños en tres periodos distintos. Cada vez reciben a unos 30 niños. Una de las formas de reintegrarles en la sociedad es con una banda de música. En este momento necesitan uniformes nuevos para la banda y algún instrumento nuevo.

Coste: 1.300 euros

Colegio de Primaria Steve Lee (Nairobi)

Steve Lee es un colegio con malas instalaciones. Los alumnos tienen que compartir pupitres a veces hasta 5 por pupitre. Las familias de los alumnos no tienen dinero para comprarles libros de texto y el colegio tampoco tiene una biblioteca.

El proyecto es comprarles libros para que puedan empezar una biblioteca y los alumnos puedan así acceder a libros para estudiar.

Coste: 800 euros

Colegio de Primaria Uref (Siaya)

En los últimos años hemos ayudado a este colegio con la construcción de clases y de pupitres para los alumnos. Gracias a sus esfuerzos siguen mejorando en los exámenes estatales y ahora es un colegio al que bastante gente de la zona quiere ir. El proyecto es facilitarles libros de texto para su biblioteca para así poder acceder más fácilmente a este material didáctico.

Coste: 800 euros

Colegio de Secundaria Sta. Bakhita (Homa Bay)

Este colegio está situado cerca del lago Victoria, en una zona con mucho SIDA. Por razones culturales aquí es fácil que las chicas se casen en la adolescencia y por lo tanto que abandonen el colegio.

Este colegio les ayuda a vencer estos obstáculos preparándolas para un posible ingreso en la universidad o por lo menos para conseguir un puesto de trabajo. El donativo también es de libros de texto para su biblioteca.

Coste: 800 euros

 

 

Luchar contra el hambre en Toumbokro (Costa de Marfil)

Las consecuencias del reciente conflicto que ha sacudido Costa de Marfil siguen presentes sobre todo en las zonas rurales de la denominada zona “tampón”, zona en la que no intervenía ninguno de los dos gobiernos que coexistieron en el país durante diez años.

El poblado de Toumbokro se sitúa en lo que fue la zona tampón. Tiene más de 2 000 habitantes y está situado en la región llamada del Bélier, a unos 60 km de Yamoussoukro, la capital del país.

La destrucción de bienes, el cierre de empresas y, como consecuencia, la inexistencia de actividades económicas ha llevado a la depauperización total de las poblaciones. Éstas no pueden subvenir a sus necesidades incluso las más esenciales como alimentarse correctamente.

El presente proyecto se propone combatir esta situación formando en técnicas de cultivo hortícola a 80 mujeres del poblado de Toumbokro. Los beneficiarios directos son 80 personas. Los beneficiarios indirectos serán unas 500 personas (las familias de las beneficiarias).

La elección de los productos hortícolas se debe a:

• el ciclo de producción es rápido;

• se venden a buen precio;

• pueden servir para alimentar a las familias.

Acciones previstas:

• Concertaciones con las mujeres;

• Selección de los formadores;

• Creación de un terreno de cultivo experimental;

• Capacitación de las mujeres para los cultivos hortícolas y el empresariado;

• Seguimiento de las beneficiarias.

Resultados esperados:

50 familias de Toumbokro mejorarán su alimentación y aumentarán sus beneficios gracias a la creación de cultivos hortícolas.

Duración:

6 meses, del 1 de abril al 30 de septiembre de 2016

Presupuesto total general: 7.000 euros. 

Actividades solidarias del Colegio Retamar (Madrid)

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